Así fue Libros Como el Viento en 2025

Libros Como el Viento es el programa de fomento de la lectura y la literatura infantil más arraigado en nuestra ciudad. Llevamos siete años trayendo a los mejores artistas: narradores orales, ilustradores, poetas… Si aún no lo conoces, escríbenos a programasculturales@miradayvoz.com para no perderte nada de la próxima edición.

por Lola Carmona
Coordinadora de Libros Como el Viento

7ª edición de “Libros Como el Viento”. ¡Qué felices nos hace poder decirlo!

Este año hemos tenido una edición exprés, que comenzó a la vuelta del verano: cuatro sesiones con cuatro artistas del ámbito de la literatura infantil, a cual mejor.

Inauguramos en septiembre en la Biblioteca Municipal Santa Isabel, de la barriada de San Fernando, con nuestra querida Rosa Ureña, ilustradora y escritora, que ya nos ha deleitado en otras ediciones con sus talleres de papel y tijeras, creación y collage. En esta ocasión, traía un taller titulado “Mi ventana de tiempo”, partiendo de su libro “Antes todo esto era campo”, una belleza en la que acompañamos a una familia a sus raíces, y a los recuerdos y momentos compartidos, haciéndonos partícipes del paso del tiempo y los cambios que se producen no sólo en lo que contemplamos, sino también en los ojos que contemplan. A raíz de la lectura del texto y las imágenes de este álbum ilustrado, Rosa, prestidigitadora de sellos, rotulador y cartulinas, llevó a crear a las niñas y los niños asistentes su propia ventana de tiempo, con una secuencia de su hoy y, tras ésta, su futuro, imaginado o deseado. Como ocurre en estos encuentros, madres y padres, fascinados, también participaron. Y nuestras familias marcharon con sus ventanas de tiempo, que estoy segura guardarán como un tesoro al que volver de cuando en cuando.

A mediados de octubre vino a la Biblioteca Municipal de San Roque nuestra Leticia Ruifernández, conocida ilustradora y escritora de numerosas obras, con la actividad titulada “Los colores de los pájaros”, pues estos animales del aire siempre le han entusiasmado, como nos contó al comienzo de su sesión. Empezó envolviéndonos con la cadencia suave de poemas cortos y casi adivinanzas de su libro “Poemario de campo” y otros ilustrados por ella. ¡Cuánto sabían pequeños y mayores sobre animales y naturaleza! Después, con su danza de pinceles y acuarelas, fue elaborando una ilustración al ritmo de un poema tradicional acumulativo que recitábamos todos junto a ella, con arcoiris, vacas, pájaros, perros, nubes… ¡casi no cabía nada más! Finalmente, una niña pudo llevarse la ilustración a casa, en una rifa al más puro estilo tradicional. Broche de oro.

Ya en noviembre, Juan Carlos Martín Ramos y Lurdes López llegaron a la Biblioteca Municipal de Pardaleras con su guitarra y sus cantos para deleitarnos con una sesión llamada “Leer y cantar poesía”. Y eso hicimos. Nos “trajeron” a su amiga Gloria Fuertes, funambulista de las letras, para inaugurar el encuentro, y con la magia de la música y la palabra fueron atemperando el interior de la biblioteca, ajena así al frío y la lluvia exterior, refugio mecido por los poemas de Juan Carlos en la templada voz de Lurdes. Entraban y salían personajes, en forma de marionetas, de aquel teatrillo sin fin. Y nos acercaban historias de siempre y de ahora, jugando a sentir y pensar a la vez. La sesión se acabó pero a las niñas y niños les costó salir del embrujo y se resistían a abandonar el espacio. Ojalá el eco les acompañe mucho tiempo.

Por último, Aldo Méndez llegó a la Biblioteca Municipal Santa Ana con su propuesta “Agua que canta”, que no pudo ir mejor en una tarde de lluvia persistente, para hacer honores, como dijo él. Narrador oral de prestigio internacional, nos metió en el bolsillo desde el primer minuto, y las caritas emocionadas le seguían en todas sus cantinelas sin perder ni un verso. Nos contó del agua, de la lluvia y su música, de la casa y el hogar interior, de las estaciones, del río, y cantamos, bailamos y reímos. ¡Qué mejor colofón para cerrar el 2025!

Como siempre, agradecemos a todas las familias su amorosa y respetuosa asistencia. Dar de beber poesía, arte y canciones a la infancia es el mayor regalo que podéis hacerles. Gracias y enhorabuena por entenderlo así.